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18 jun 2011

La Trappe Tripel

cerveza La Trappe Tripel
8º....sí, son los grados de alcohol que tiene la rubia de hoy.

Es lo primero que digo porque es un dato importante; condiciona el momento, el lugar, la gente con la que puedas tomarla...etc.

Por ejemplo, yo la he dejado para un sábado por la noche, en casa.
Además, por suerte, es una noche muy propicia, ha hecho mucho calor durante el día, hemos estado fuera de casa y ahora después de cenar, he pensado que era el momento ideal, aprovechando la brisa refrescante que corre por el balcón, la mezcla de fragancias que llegan de las viviendas cercanas, a jardines recien regados, flores de verano, barbacoas...es tiempo de estío, de relajarse y de aprovechar al máximo los pequeños placeres que la vida nos proporciona. Bien, aquí estoy, delante de la botella, preparado para ir dándole traguitos y traduciros lo que siento.

Esta es una cerveza trapense, hermana de otra que ya probé hace unas fechas: La Trappe Dubbel, con “sólo” 7º...

He descubierto, quizás ya lo sabía, que me gustan las cervezas de alta graduación alcohólica, las encuentro con más cuerpo, más contundentes... beber una cerveza que se parezca a un refresco de cola me parece un sacrilegio, pero entiendo que haya a quien le guste beber cerveza símplemente para refrescarse y poco más.

La Trappe Tripel, tiene todos esos valores que me atrapan (trappe, triple, atrapa...no estoy jugando, me ha salido así, sorry), cuerpo, sabor, fuerza, persistencia....y un color dorado precioso. Al servirla en un vaso, nos recreamos en ése color y comprobamos que también su espuma no es del todo blanca sino que presenta tonos tostados, es bastante turbia y su entrada en la boca es como debe ser, bronca, fresca, amarga, fuerte...pero también con matices florales, aromáticos...muy rica, su sabor perdura pero no empalaga, invita a seguir bebiendo.

No me cabe duda, los monjes eran (son) muy listos, sabían lo que hacian y para qué lo hacian, disfrutar de una buena cerveza y “enturbiarse” un poco la mente para estar un poco más cerca de Dios, a mí me ha servido para levitar un poquito...